Ni el peor de los días tiene más de veinticuatro horas.

martes, 22 de junio de 2010

Me prometí no volverte a enviar sms con nuestras tonterías las 24 horas del día.
Si, era como un reto. No era para nada difícil de cumplir, ¡creeme! lo he hecho durante meses y te aseguro que la mayoría de los días no los he echado de menos.
Pero lo cierto es que pasan unos minutos de la una de la madrugada y aquí estamos, aguantando el sueño. Tu con tus te quiero y yo sin saber que responderte. Y esto ya empieza a ser costumbre. 





1 comentario:

Susurrando secretos dijo...

apaga el movil y duermete. Quizás mañana te levantes con ganas de enviarle un te quiero